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Cómo elegir mi nombre comercial como traductor

El nombre comercial del traductor

Me preguntan muy a menudo cuál es la mejor forma de elegir un nombre comercial para promocionarse como traductor autónomo. Estos son mis consejos y, como repite cada domingo Ana Pastor, tuyas son las conclusiones.

¿USO MI NOMBRE Y APELLIDO(S) O UN NOMBRE COMERCIAL?

Digamos que el nombre comercial es el nombre con el que quieres que te conozcan tus clientes. Puede ser tu nombre y apellido(s) o puedes crear un nombre comercial nuevo con el que te identifiquen en el mercado. Veamos algunos ejemplos:

Traductores autónomos que usan su nombre y apellidos para promocionarse:

Gabriel Cabrera

Diego Parra

Rafael López Sánchez

Alessandra Vita

Traductores autónomos que usan su nombre y un nombre comercial para promocionarse:

Aída Ramos – Thinkingside

Alession Demartis – AD+ Languages

Teresa Aguilar – TAStraducciones

Lourdes Yagüe – LYL Traducción y Gestión

¿Qué es mejor? Todo dependerá de cuáles son tus objetivos y cuál es tu mercado potencial. Es una decisión muy personal que formará parte de tu estrategia de marketing desde el principio.

Si vas a trabajar ofreciendo tus servicios a agencias y clientes directos quizá usar tu nombre como nombre comercial sea más apropiado ya que inspira confianza el contar con un profesional con un nombre en el mercado. Usando solamente un nombre comercial te arriesgas a que solo se conozca tu nombre comercial y no se asocie a tu nombre como profesional, sino más bien a una empresa. Puede parecer que te vendes como una empresa con trabajadores asalariados cuando realmente no lo eres. Déjalo claro en tu página web.

Yo siempre aconsejo que se usen ambos, un nombre comercial que esté relacionado con tu actividad y tu nombre para asociar tu marca a una persona: el profesional que está detrás.

CONSEJOS PARA CREAR UN NOMBRE COMERCIAL

Piensa en grande. Nunca sabrás qué camino puede tomar tu actividad hasta que no empieces a andar y veas las posibilidades que se te van abriendo, por este motivo es importante contar con un nombre que no acote las posibilidades de expansión de tus líneas de negocio.

Que sea breve. Lo ideal es que sea una sola palabra o dos a lo sumo. Es mucho más fácil recordar una palabra que varias (salvo raras excepciones).

Que sea fácil de leer, pronunciar y escribir. Ten en cuenta que al dedicarte a una profesión en la que clientes de diferentes países van a leer tu nombre comercial en pantalla o van a tener que pronunciarlo y escribirlo es importante que sea una tarea sencilla en la mayoría de idiomas. No uses iniciales o abreviaturas porque no son fáciles de recordar, igual pasa con los números y letras sueltos. Por supuesto, comprueba antes de decidirte que esa palabra o palabras no tienen connotaciones negativas en otros idiomas.

Que no empiece por las últimas letras del abecedario. Cuando, por cualquier motivo, aparezcas en una lista ordenada por orden alfabético te gustará verte en las primeras posiciones. Intenta que así sea no usando como letra inicial cualquiera de las últimas del abecedario.

Que tenga un significado o sentido. Es muy común que tus clientes o amigos te pregunten el motivo de haber elegido ese nombre comercial. Procura que tenga una historia que contar que forme parte de tu marca personal.

Que no esté siendo utilizado. Investiga bien por si ese nombre ya está siendo utilizado por otra persona/empresa. Tu nombre comercial debe ser único. Asegúrate de que está libre el dominio si piensas utilizarlo como tal así como que esté disponible en las redes sociales que vayas a utilizar ya que tienes que ser coherente en tu estrategia de branding.

Que tenga palabras clave. Casi siempre nos encontramos con nombres comerciales de traductores que llevan la palabra «traducción», «traducciones» o su versión en inglés. Aunque parezca repetitivo (todos la usan) es una técnica de posicionamiento natural muy útil ya que, además de informar de tu actividad al cliente potencial, ayudará a que destaque frente a otros nombres comerciales cuando los clientes buscan por la palabra «traducción» o «traducciones». No obstante, si se trabaja la marca y el posicionamiento utilizando otro tipo de técnicas, el uso de palabras clave en el nombre comercial no llega a considerarse de una importancia primordial. Si tu nombre es muy común para usarlo solo quizá te interese combinarlo con una palabra clave.

 

¿POR QUÉ TODO ESTO ES IMPORTANTE?

Porque cuando estamos definiendo nuestra estrategia de marca personal quizá no somos conscientes de pequeños detalles que a la larga pueden convertirse en problemas que no tienen vuelta atrás.

Un claro ejemplo es el nombre de mi empresa (Trágora). Cuando creamos el nombre no tuvimos en cuenta casi ninguno de estos aspectos:

Trágora no es un nombre fácil de pronunciar en otros idiomas (incluso en español —no se por qué no ven la tilde— muchos clientes nos dicen Tragora) y cuando escuchas a tu cliente extranjero con dificultades para pronunciarlo o escribirlo te das cuenta de la importancia que tiene el detenerte un momento a valorar estos pequeños detalles.

Elegimos Trágora porque es la unión de «Traducción» y «Ágora» sin pensar que empezando por «T» apareceríamos en los últimos puestos de un listado ordenado por orden alfabético, algo que aunque parezca una tontería es importante cuando un cliente potencial está revisando una lista de posibles proveedores ya que ocurre como en Google (no pasa de la segunda página cuando ya lo ha encontrado). Además, el nombre solo no hace referencia a lo que nos dedicamos, si no conoces su origen, lo que nos llevó a crear el nombre comercial de «Trágora Traducciones» que informara de nuestra actividad sin necesidad de entrar a nuestra página web o hablar con alguien de la empresa. En aquel momento también cometimos el error de no pensar en grande y elegimos «Traducciones» en vez de «Translations» sin ser conscientes de la relevancia de la internacionalización de nuestros servicios haciéndose aún más complicada su escritura o pronunciación en otros idiomas.

Pensar en grande también significa que en cualquier momento tu línea de negocio puede variar o ampliarse y quizá «Traducciones» es hoy solo el 70% de nuestra actividad ya que el otro 30% proviene de locuciones para los medios y no queda reflejado en el nombre comercial.

En definitiva, no hay que darlo todo por hecho cuando se está empezando en el mercado y es importante tener en cuenta ciertos aspectos básicos pero muy determinantes que pueden, en cierta medida, limitar las vías por las que llegas a tus clientes de una manera efectiva y profesional.

Y tú… ¿qué prefieres? ¿Usar tu nombre como nombre comercial, crear uno nuevo o ambos?

Cómo elegir mi nombre comercial como traductor

By Elena Fernández Visit author's website

Traductora, empresaria y emprendedora. Este blog es mi ventana al mundo y espero que la ventana para aquellos que deseen emprender y mantenerse en el sector de la traducción y la interpretación por cuenta propia.
  • Alexandra Reguero

    Estupendos consejos, Elena. Sin duda, a todos nos han dado muchos quebraderos de cabeza estas cuestiones.

    Yo tuve que enfrentarme a la elección de nombre comercial frente a nombre personal hace muy poco. Finalmente me decanté por utilizar únicamente mi nombre y primer apellido (www.alexandrareguero.com), pues ambos son poco comunes y consideré que me ayudarían a diferenciarme. Además, quería que se me identificase como una persona, no como empresa. Por otro lado, preferí reservar la creación de un nombre identificativo únicamente para el blog profesional (incluido dentro de la web, como me aconsejaste, Elena, en un curso de Trágora).

    Lo complicado del asunto es que aunque leamos estupendos consejos como los tuyos, lo más seguro es que no nos demos cuenta de nuestros errores hasta que dejemos pasar tiempo y veamos los resultados de nuestra estrategia de marketing a largo plazo.

    ¿Tomaría yo una buena elección? De momento no lo sé. 🙂

    Un saludo y muchas gracias por tus útiles consejos.

    Alexandra

    • ¡Alexandra! Qué alegría verte por aquí. :))

      En tu caso en concreto creo que has hecho una buena elección porque quieres mostrarte como una profesional que ofrece determinados servicios a determinados clientes. Encontrarás clientes que busquen lo que tú ofreces, tenlo por seguro. Es inútil intentar crear una imagen o marca que esté destinado a todo tipo de clientes.

      Tener el blog dentro de tu web te ayudará bastante si sabes cómo crear contenidos para tu público (el que te va a comprar). ¿Tienes claro sobre qué vas a hablar en tu blog?

      De todas formas, vas en buen camino, Alexandra. ¡Te vigilaré de cerca! 😛

      Elena

      • Esther Ginieniewicz (Argentine

        Muy interesantes conceptos. Quiero agregar que en mi caso, dado que registre mi sitio web en 2005, tuve que buscar un nombre que tuviera como maximo diecinueve caracteres, dentro de los que estaban disponibles. Muy interesante blog. Volvere.

        • Elena Fernández

          Es lo que tiene el avance tecnológico. Si lo que te preocupa es que no aparezca tu nombre completo en las búsquedas, crea una página sobre ti dentro de tu web que tenga la URL http://www.tuweb.com/Esther-Ginieniewicz. 🙂
          Elena

  • Hola Elena:

    Qué buen resumen. Es un asunto espinoso porque, como bien dices, la elección del nombre marca en cierto modo la estrategia. Sin embargo, en mi caso creo que al final no me está condicionando tanto.

    La verdad es que cuando me puse a pensarlo no lo dudé demasiado porque mis iniciales me solucionaron bastante la papeleta (sobre todo para el diseño del logo). Tenía claro que quería mostrar cercanía y por eso utilicé mi nombre, pero también quería incluir algo que describiese mi actividad. Lo bueno es que esa “segunda parte” es eso…. un subtítulo, un accesorio.

    Muchas gracias por la mención 🙂

    Un abrazo.

    • Lourdes, gracias por tu comentario. 🙂

      Te he puesto de ejemplo precisamente por eso. La teoría no puede aplicarse igual a todos, ya sabes.

      Digamos que esa segunda parte de tu nombre comercial es ideal para dejar claro que además de traducir gestionas proyectos de traducción. Perfecto.

      A veces es más importante el «accesorio» que el propio nombre.

      ¿Verdad?

  • Hola, Elena:

    ¡Tema y entrada muy interesantes! Como bien dices, hay pros y contras que cada uno tiene que evaluar.

    Personalmente (¡muchas gracias por mencionarme!), me decanté por usar mi nombre real porque, al trabajar sobre todo como intérprete, tengo ese gramo más de visibilidad y prefiero que el cliente me asocie directamente con la calidad del servicio. Aun así, incluso en temas de traducción, procuro que la relación tenga siempre un toque personal y cercano, ¡hasta con mis clientes alemanes!

    Queda el hecho de que Alessandra Vita es un nombre muy italiano, para bien y para mal: para bien cuando se trata de servicios al italiano, para mal cuando trabajo hacia el español (donde potenciales clientes creen saberse la historia de mi vida tan solo por mi nombre).

    Por último, aunque tenga sus ventajas y es una estrategia muy común, no soy partidaria de usar un nombre comercial para fingirme empresa, con 40 direcciones de correo electrónico distintas (info@…., presupuesto@… , traduccion@…, interpretacion@…) que llegan todas al mismo buzón. Prefiero que sepan que soy yo quien está detrás de la pantalla.

    ¡Muchas gracias de nuevo y un abrazo!

    Alessandra 🙂

    • Alessandra, gracias por pasarte por el blog. 🙂
      Tienes razón en que es una decisión que cada uno tiene que evaluar cuando va a poner en marcha su actividad. En tu caso creo que también es una buena opción contar con tu nombre como nombre comercial. De hecho, creo que siempre es la mejor opción para un traductor/intérprete autónomo (salvo excepciones como Lourdes que gestiona otro tipo de proyectos).
      ¡Un fuerte abrazo!
      Elena

  • Elena Martínez

    Hola, tocaya.

    En mi caso, me he preguntado muchas veces si no me precipité un poco al elegir el nombre comercial y no seguir una estrategia bien pensada. Escogí «¿Me lo traduces?» porque es la frase que oía todos los días en la oficina. Luego le añadí «Translating Knowledge» para darle un toque internacional de cara a colaboraciones fuera de España. Y finalmente, lo utilizo asocio todo lo posible junto con mi propio nombre. No sé si habré acertado; el tiempo lo dirá.

    ¡Un abrazo y buen fin de semana!

    Elena M.

    • ¡Tocaya!

      Pues mira, precisamente veo original usar tu nombre: «Elena Martínez – ¿Me lo traduces?» ¿Tienes versión en inglés?

      En vez de «Translating Knowledge» como parte del nombre comercial usaría keywords «English to European Spanish translator» como tagline.

      ¿En qué idioma buscan tus clientes (la mayoría o los que realmente quieres que te encuentren?).

      🙂
      Elena

      • Elena Martínez

        A eso me refería. Que todas esas preguntillas y detalles se me ocurrieron después de imprimir las tarjetas. A veces los impulsos me pueden. 😉 Gracias por el feedback. Tengo ganas de conocerte en persona. A ver si un día que baje para Almería, hago una parada en el camino. :-))

        • Bueno, nunca es tarde si la dicha es buena. 😉
          Por supuesto, avísame si paras por Granada.
          Un abrazo.
          Elena

  • Hola, Elena:

    Enhorabuena y gracias por esta interesante entrada. A la hora de elegir mi nombre comercial (Traduspanish) tuve en cuenta algunos aspectos que recoges en esta entrada, pero no me paré a pensar en la importancia de la primera letra para aparecer arriba en las listas por orden alfabético.

    Ahora considero que no lo hice mal del todo a pesar de tantas dudas: nombre breve, de una sola palabra, fácil de pronunciar, con significado y con la idea de pensar en grande. Creo que tanto extranjeros como españoles pueden deducir la actividad que realizo con solo ver mi nombre comercial 😀

    ¡Un saludo!
    Adrián

    • Adrián, muchas gracias por tu comentario. 🙂
      Pues me parece buena elección. Puedes darle un toque añadiendo tu nombre que empieza por «a». 🙂 Adrián Sánchez – TraduSpanish.
      Saludos.
      Elena

  • Daniela Helguera

    ¡Muy buena esta entrada, Elena! Precisa, completa y “de la vida real”. Estoy comenzando a crear mi imagen profesional y me vino como anillo al dedo. Si bien hace bastante que soy traductora, recién ahora me estoy ocupando del marketing. Me siento identificada con lo que contás de la pronunciación porque yo quisiera usar mi nombre como marca, pero a la mayoría de los hablantes ingleses con quienes trato le cuesta pronunciar mi apellido (Helguera), así que aún estoy en la duda. O en la búsqueda. Por otra parte, me especializo en turismo y medio ambiente, y si bien podría incluir alguna palabra alusiva a estas áreas, tengo miedo de cerrar así posibilidades a otro sector… Pero bueno, creo que esto es tema de otro blog.

    Gracias y saludos desde Argentina.
    Daniela

    • Daniela, gracias por tu comentario. 🙂
      Intenta que tu nombre pueda ser fácilmente recordado, escrito y pronunciado. Respecto a incluir en tu nombre comercial tu especialidad… solo lo haría si te dedicaras a ella al menos al 75%. Lo que puedas hacer es usarla como tagline.
      Un abrazo.
      Elena

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